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Síntomas de la depresión

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Todos en mayor o menor medida hemos experimentado alguno de los síntomas asociados a la depresión, quizás haya sido tristeza, cansancio o dificultades para conciliar el sueño…, en realidad existen una gran cantidad de síntomas que pueden aparecer cuando estamos deprimidos. El ánimo bajo, triste o apagado va a ser el más característico, suele ser reconocido y expresado por la persona que sufre una depresión, pero muchas veces no resulta tan evidente dada la gran cantidad de síntomas que pueden aparecer. Emociones  ( culpa, la soledad, miedo o ansiedad), sensaciones somáticas intensas (molestias físicas o dolor) y  una alta irritabilidad o frustración  ante situaciones cotidianas  pueden acompañar y  enmascarar la tristeza.

Podemos dividir en cuatro categorías los cambios que se van a producir en las personas que experimentan una depresión: afectivos, conductuales, fisicos y cognitivos.

Síntomas afectivos

 

Aumenta:

Irritación

Tristeza

Miedo

Ansiedad

Sentimientos de soledad

Sentimiento de incapacidad

Desánimo

Desesperanza

Culpa

 

Disminuye:

Capacidad de disfrute

Humor

Interés por los demás

Interés por el trabajo

Interés por las aficciones

Síntomas conductuales

 

Aumenta:

Lentitud

Lentitud en el habla

Lamentos

Agitación

Llanto

Aislamiento

 

Disminuye:

Nivel de actividad

Actividades placenteras

Relaciones sexuales

Conversaciones

Días trabajados

Productividad

Síntomas físicos

 

Aumenta:

Sueño

Cansancio

Falta de energía

 

Disminuye:

Apetito

Peso corporal

Sueño

Concentración

Deseo sexual

Síntomas cognitivos

 

Pensamientos frecuentes:

“He fracasado”

“Estoy descontento conmigo mismo”

“Me cuesta tomar decisiones”

“He desperdiciado mi vida”

“Soy peor que el resto”

“No me gusto”

“No controlo mi vida”

“No vale la pena vivir”

“Deseo desaparecer”

“No consigo resolver nada”

“No puedo seguir”

“Soy un estorbo”

“Nada se va a solucionar”

” Nadie me Entiende”

“Mi futuro esta crudo”

“Soy débil”

Al menos el 12% de la población adulta sufre un episodio depresivo de importancia clínica como para necesitar tratamiento.

 

Cuando estamos deprimidos suele producirse una pérdida de interés y de la capacidad para el disfrute. Es muy común darse cuenta de que se ha perdido interés y la capacidad de disfrutar de las aficiones y  actividades que antes generaban agrado y  que no necesitaban ningún o poco esfuerzo para realizarse. Esta incapacidad para que las cosas resulten agradables va a generar una disminución del nivel de actividades de la persona deprimida. Es frecuente que los familiares noten este abandono progresivo de las aficiones y de los contactos sociales.

 

La dificultad para concentrarse o pensar favorece una disminución del rendimiento. En general se produce una gran dificultad para mantener la atención en otras cosas que no sean los síntomas del estado de ánimo, es este sentido la depresión genera unos grandes niveles de autoatención. La capacidad  para tomar decisiones también suele verse afectada resultando mucho más difícil tomar decisiones incluso en cuestiones poco relevantes.  Estos factores van a llevar a la persona a  emplear más tiempo en actividades que antes resultaban más fáciles de hacer y más agradables.

Las alteraciones del sueño que aparecen pueden variar desde el insomnio a la hipersomnia. Podemos encontrar personas deprimidas que se despiertan durante la noche y tienen problemas para volver a dormirse o que se despiertan demasiado pronto y van a ser incapaces de volver a dormirse. Pero también puede producirse lo contrario, que la persona experimente un exceso de cansancio y sueño,  sueños más prolongados y durante cualquier momento del día.

 

Muchos de los síntomas que aparecen en las personas deprimidas pueden formar parte de las reacciones normales que podemos experimentar ante las pérdidas significativas  como el fallecimiento de un familiar, una ruptura sentimental , la pérdida de trabajo o en general de cualquier situación que genere unos altos niveles de estrés. Pero a su vez estás pueden  precipitar el inicio de un episodio depresivo , la diferencia va a estribar en el tiempo y la intensidad de los síntomas.

 

 

Los pensamientos  negativos son característicos de los episodios depresivos,  suelen aparecer de forma automática y ocupar gran parte del tiempo. Los pensamientos relacionados con   la muerte o al suicidio son un síntoma más de la depresión  su presencia no indica por sí sola la intensidad de la intención suicida . El riesgo de suicidio va a depender de una serie de variables: deseo de vivir, razones para vivir, factores disuasorios, elaboración de un plan, impulsividad, duración frecuencia e intensidad de los pensamientos suicidas y la actitud ante ese pensamiento (rechazo o aceptación).Las razones para suicidarse pueden variar desde un intento de manipulación del medio, la búsqueda de atención a una forma de solucionar los problemas o escapar del sufrimiento que es está viviendo. Si usted se encuentra en está situación consulte inmediatamente con un especialista, la depresión tiene solución, usted puede dejar de sentirse de esta forma, existen tratamientos eficaces.

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